Rechazo total a amenazas contra la prensa en Valledupar

El director de TuPerfil.Net, Limedes Molina, denunció públicamente nuevas amenazas de las que fue víctima él y uno de los periodistas de su equipo, un hecho que vuelve a encender las alarmas sobre los riesgos que enfrentan los comunicadores en el Cesar y el país.
Molina relató que, en más de tres décadas de ejercicio periodístico, ha recibido intimidaciones a través de llamadas, panfletos y mensajes enviados por terceros, pero que rara vez las ha hecho públicas por desconfianza en los procesos, el desgaste que implican las denuncias y la falta de resultados en las investigaciones. Sin embargo, esta vez, decidió romper el silencio porque las amenazas afectan también a un integrante de su redacción.
El periodista contó que el pasado 12 de octubre recibió un panfleto en el que un presunto miembro de un grupo ilegal le exigía entregar las contraseñas del portal, bajo amenaza de ser declarado objetivo militar. Aunque informó de inmediato al alcalde de Valledupar y fue contactado por la Sijín, el proceso entró en un largo silencio y, un mes después, tuvo que responder el mismo interrogatorio que ya había brindado.
La situación se agravó el pasado viernes, cuando uno de los colaboradores del medio recibió varias llamadas intimidantes en las que un supuesto integrante de una organización criminal le exigía abandonar la ciudad por publicaciones realizadas en TuPerfil.Net. “Ahí sí me alarmé. Ya no era solo yo: era alguien de mi equipo”, expresó Molina, quien decidió hacer público el hecho para proteger a su colega.
Desde nuestro medio de comunicación rechazamos rotundamente estas amenazas, que atentan contra la labor periodística y contra el derecho fundamental a la libertad de prensa, pilar de cualquier democracia. Ningún comunicador debería temer por su vida por informar e investigar.
Asimismo, expresamos nuestro total respaldo a TuPerfil.Net y a su equipo en este difícil momento. Nos unimos al llamado para que las autoridades locales y nacionales actúen de manera oportuna, efectiva y con diligencia, garantizando la protección de todos los periodistas amenazados y evitando que hechos como estos continúen repitiéndose.
El periodismo regional sigue siendo indispensable para visibilizar el sentir de las comunidades, denunciar estructuras criminales y vigilar la gestión pública. Por ello, reiteramos que defender a un periodista es defender el derecho de toda la ciudadanía a estar informada.
Esperamos que estas amenazas no vuelvan a suceder y que se tomen medidas reales que permitan a los medios ejercer su trabajo sin miedo, sin presiones y sin silenciamientos forzados.
