Autoridades investigan presuntos maltratos a menores en jardín infantil de Valledupar que operaba sin permisos

Graves denuncias de presuntos maltratos físicos y psicológicos contra niños de entre 2 y 5 años llevaron este martes a un operativo interinstitucional en el jardín SionKids Preschool, ubicado en la urbanización Don Alberto, donde se estableció que el establecimiento operaba sin los permisos legales requeridos.
Dos madres de familia revelaron al noticiero La Tribuna del Cesar de Radio Guatapurí que una docente del establecimiento habría encerrado a los menores en un cuarto oscuro como método de castigo, situación que habría generado traumas y comportamientos atípicos en los pequeños.
Testimonios de las madres
Una de las afectadas relató: «Lo encerraban en un cuarto oscuro cuando se portaba mal, no sé desde cuando llevaban esta conducta, mi hijo nunca me dijo. Nos enteramos fue porque otro niño le dice a la mamá: mami, hoy encerraron a otro compañerito porque se portó mal y lo encerraron en el cuarto oscuro y él lloraba y lloraba y gritaba, pero le decían que si se volvía a portar mal lo encerraban en el cuarto oscuro».
La madre agregó que su hijo, de 4 años, desarrolló temor a la oscuridad: «Mi hijo a través de eso le tiene miedo a la oscuridad, forma un escándalo en la madrugada cuando se siente solo y se hace popó en el pantalón y ya mi niño tiene 4 años».
Según las denunciantes, los presuntos maltratos no se limitarían al encierro. Al parecer, los menores también eran sumergidos en una pileta con agua y llevados a la oficina del profesor, sin que se conozca el propósito de estas acciones. Además, habrían amenazado a los niños con pellizcarlos si no dormían durante la hora de descanso.
Otra madre afirmó: «Mi hija una vez llegó con su tetillita mordida, con unas metidas en el hombro, yo le preguntaba a la miss y me decía que quizá fue otro niño, luego le dijo a la directora y le mostraron las cámaras y le dijo que no se veía nada».
La progenitora añadió: «Al pasar el tiempo mi hija presentó tartamudeo, empezó a orinarse, no aguantaba sus heces fecales, le tenía miedo a la oscuridad, pero yo no sabía: soy madre soltera y trabajo todo el día. Me siento culpable porque a mí me hablaron maravillas del colegio. Mi hija duró caminadores, párvulo y jardín».
Respuesta institucional y hallazgos
La alerta se activó el viernes de la semana anterior al receso de octubre. Las madres contactaron a la rectora del jardín, quien negó conocer los comportamientos denunciados. Durante una visita inicial, les mostraron el supuesto cuarto oscuro, que no contaba con cámara de vigilancia, aunque posteriormente una cuidadora involucrada aseguró que el lugar sí tenía cámaras pero fueron retiradas.
Ante la gravedad de las denuncias, un equipo interdisciplinario conformado por las secretarías de Educación, Gobierno, Seguridad y Convivencia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Policía de Infancia y Adolescencia, entre otros, realizó una inspección en el establecimiento.
La verificación arrojó hallazgos preocupantes: el lugar no cuenta con registro ante la Cámara de Comercio, resolución de funcionamiento ni autorización de uso de suelo expedida por la autoridad competente.
«Encontramos que este era un sitio o lugar donde se presta un servicio educativo que no es legal. No tenemos una denuncia formal, ya hicimos reuniones con los distintos entes como ICBF, secretarías, Policía de Infancia, pero también es un tema que compete a la Fiscalía, en caso de presentarse una denuncia oficial por los padres de los menores», advirtió la secretaria de Educación, Karol Lobo Cardona.
Medidas administrativas
La Secretaría de Gobierno de Valledupar inició un proceso verbal abreviado contra SionKids Preschool por prestar el servicio sin los permisos y registros exigidos para su funcionamiento.
Adicionalmente, se detectó una infracción urbanística que será evaluada por la Oficina Asesora de Planeación, debido a que la institución habría realizado cerramientos en áreas de jardín y antejardín, invadiendo el espacio público.
Las autoridades esperan que los padres de familia formalicen las denuncias ante la Fiscalía para que se adelanten las investigaciones penales correspondientes sobre los presuntos maltratos físicos y psicológicos denunciados.


