Colombia estrena un nuevo día festivo nacional en honor a la Virgen de Chiquinquirá
Colombia contará oficialmente con un nuevo día festivo en su calendario nacional tras la sanción de la Ley 2578 de 2026, que declara el 9 de julio como el Día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia. La norma fue promulgada por el Gobierno Nacional el pasado 1 de junio y establece que la celebración tendrá carácter nacional y será de obligatorio cumplimiento en todo el territorio colombiano.
La nueva festividad se incorpora desde este mismo año y hace parte de los homenajes al municipio de Chiquinquirá, en Boyacá, con motivo de los 440 años de la renovación de la imagen de la Virgen, acontecimiento religioso registrado en 1586 y considerado uno de los hechos más importantes de la tradición católica en el país.
Aunque la fecha oficial de la conmemoración será cada 9 de julio, el descanso remunerado se trasladará al lunes siguiente, en aplicación de la Ley 51 de 1983, conocida como Ley Emiliani. Por esta razón, en 2026 el festivo se disfrutará el lunes 13 de julio.
Con esta incorporación, Colombia suma 19 días festivos oficiales en su calendario, consolidándose entre los países de América Latina con mayor número de jornadas de descansos obligatorios.
La ley establece que todos los trabajadores de los sectores público y privado tendrán derecho al descanso remunerado durante esta celebración religiosa. El artículo 6 de la norma señala que el Día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá será un festivo de carácter nacional y de obligatorio cumplimiento.
La ley también reconoce los 216 años de Chiquinquirá como Villa Republicana y los 40 años de la visita del papa Juan Pablo II a este municipio boyacense.
La Virgen del Rosario de Chiquinquirá, venerada en la Basílica de Chiquinquirá, es considerada la patrona de Colombia y una de las figuras religiosas más representativas de la nación. Su devoción se remonta al siglo XVI y continúa congregando cada año a miles de fieles provenientes de distintas regiones del país.
Con esta nueva disposición, el calendario colombiano amplía su lista de festividades religiosas y refuerza una tradición que ha marcado la historia espiritual y cultural de Colombia durante más de cuatro siglos.
