La lluvia no debe engañar: lo peor del fenómeno de El Niño podría estar por venir

La jefa de la Oficina Departamental para la Gestión del Riesgo del Cesar, Petra Romero, explicó que las lluvias que actualmente se registran en el departamento no contradicen los pronósticos sobre la llegada del fenómeno de El Niño. Según indicó, el territorio atraviesa una etapa de transición climática en la que todavía pueden presentarse precipitaciones antes de que se intensifiquen los efectos asociados a este fenómeno.
Romero advirtió que, con el paso de los meses, podrían disminuir las lluvias y aumentar los riesgos de desabastecimiento de agua e incendios forestales, por lo que la entidad viene fortaleciendo campañas de prevención y preparación en articulación con las alcaldías municipales, organismos de socorro y miembros de la Fuerza Pública.
La funcionaria señaló que, por instrucción de la Gobernación del Cesar, desde el año anterior se conformó un equipo técnico para acompañar a las empresas prestadoras de servicios públicos en la formulación y actualización de sus planes de contingencia, con el propósito de garantizar la continuidad del servicio en caso de que algunos municipios enfrenten escasez de agua.
Asimismo, destacó el trabajo que se adelanta con las comunidades para promover la cultura de la prevención y fortalecer su capacidad de respuesta ante eventos como incendios forestales, inundaciones, desbordamientos de ríos o periodos de sequía.
El llamado fue dirigido especialmente a campesinos, agricultores y ganaderos, a quienes invitó a implementar medidas de ahorro y recolección de agua que permitan mitigar los efectos de una eventual temporada seca sobre los cultivos y la producción.
De acuerdo con los pronósticos del IDEAM, el fenómeno de El Niño podría intensificarse hacia finales de 2026 y extender parte de sus efectos durante 2027.
Sin embargo, Petra Romero recordó que estos escenarios pueden variar y recomendó a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales, donde actualmente se mantienen alertas amarilla y naranja por posibles crecientes súbitas en sectores de la cuenca alta, media y baja del río Cesar, así como en afluentes de la Serranía del Perijá.
