Sin límites: vidas que inspiran en los Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026

En los Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026 no solo se compite por medallas. Detrás de cada Para Altleta hay una historia de esfuerzo, resiliencia y determinación que demuestra que las limitaciones físicas no son un impedimento para alcanzar los sueños.
Uno de esos ejemplos es el boliviano Esteban Roberto Arduz Rojas, quien a los dos años fue diagnosticado con poliomielitis. Desde entonces enfrentó un largo proceso de recuperación impulsado por el apoyo incondicional de su madre, quien siempre le aseguró que volvería a caminar.
“No hay limitaciones cuando uno quiere superarse”, afirma el deportista, quien hoy encuentra en el tenis en silla de ruedas una herramienta para fortalecer tanto su salud física como su bienestar emocional. Además, asegura que el primer paso para alcanzar cualquier meta es tomar la decisión de intentarlo.
Otra historia inspiradora es la del chileno Francisco Cayulef, tenista paralímpico de 40 años, quien nació con una discapacidad y ha dedicado gran parte de su vida al deporte. Padre de dos hijos y representante de Chile en competencias internacionales, recuerda que el proceso más difícil fue aceptar su condición.
Con el tiempo, encontró en el deporte una oportunidad para crecer y demostrar que la discapacidad no define el futuro de una persona.
“La discapacidad es solo una condición. Hay que soñar y luchar por esos sueños porque siempre se puede salir adelante”, expresó.
Las experiencias de ambos deportistas reflejan el verdadero espíritu de los Juegos Parasuramericanos: un escenario donde el esfuerzo, la disciplina y la fortaleza mental pesan más que cualquier limitación física, convirtiéndose en un ejemplo de inspiración para miles de personas dentro y fuera de las canchas.
