4 de agosto de 2026
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Valledupar despidió a Darío Pavajeau, un hombre que hizo del folclor su legado

Valledupar le dio el último adiós a Darío Pavajeau Molina, uno de los grandes gestores del Festival de la Leyenda Vallenata, exalcalde de la ciudad, diplomático y defensor incansable de la cultura vallenata. Su sepelio, realizado este domingo, estuvo marcado por homenajes, música y profundas muestras de gratitud hacia un hombre cuya vida estuvo dedicada a servirle a su tierra.

Con su partida, la capital del Cesar despidió a uno de los protagonistas de la historia moderna del vallenato. Durante décadas, Pavajeau trabajó para fortalecer el Festival de la Leyenda Vallenata y consolidarlo como el principal escenario para la preservación y promoción de la música de acordeón, convirtiéndose en un referente del civismo, la cultura y el amor por Valledupar.

Su legado trascendió los cargos públicos. Quienes lo conocieron lo recordaron como un hombre de puertas abiertas, conciliador, respetuoso y profundamente comprometido con las tradiciones de la región. Fue parte de esa generación que entendió que el vallenato no solo era música, sino el patrimonio que identifica a todo un pueblo.

Durante las honras fúnebres, la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata rindió un sentido homenaje a quien consideró uno de los grandes promotores del certamen. Reyes Vallenatos interpretaron cantos en su memoria y, entre acordeones y palabras de despedida, se exaltaron su humildad, su decencia, su respeto y el inmenso amor que siempre profesó por Valledupar.

Uno de los momentos más emotivos se vivió con las palabras del vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Efraín Quintero Molina, quien destacó que Darío Pavajeau “fue y será el faro en noches de tormenta, el amigo indefectible para disuadir al adversario”, resaltando además el cariño, la probidad y la lealtad que siempre demostró hacia quienes compartieron su camino.

Como reconocimiento a su invaluable aporte, la Fundación expidió el Acuerdo No. 04, mediante el cual exaltó su entrega permanente al Festival de la Leyenda Vallenata y al folclor que defendió durante toda su vida.

Pero más allá de los homenajes institucionales, el mayor reconocimiento quedó reflejado en el cariño de la gente. Amigos, gestores culturales, artistas y ciudadanos acompañaron su despedida para agradecerle a un hombre que hizo del servicio, la cultura y la identidad vallenata una forma de vida.

Darío Pavajeau dejó una huella imborrable en Valledupar. Su nombre permanecerá ligado a la historia del Festival de la Leyenda Vallenata y a la defensa de las tradiciones que ayudó a fortalecer para las nuevas generaciones.

Ayer, Valledupar no solo sepultó a un hombre. Despidió a uno de los grandes guardianes de su memoria cultural, a un vallenato que entendió que el verdadero legado no se mide por los reconocimientos recibidos, sino por el amor sembrado en su tierra y en su gente.

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