La oposición comenzó oficialmente: Cepeda cuestiona la legitimidad de De la Espriella y mantiene llamado a movilizaciones

La oposición al gobierno de Abelardo de la Espriella comenzó a perfilarse este 7 de agosto, en la antesala de la posesión del nuevo mandatario, que se realizará en las próximas horas.
En un pronunciamiento de tono fuerte realizado desde Barranquilla, el senador Iván Cepeda dejó claro que su sector no se limitará al control político desde el Congreso. Cuestionó la legitimidad del nuevo mandato y ratificó el llamado a la movilización ciudadana, una estrategia que había anunciado antes de la posesión y que ahora reafirmó en el arranque del nuevo periodo presidencial.
Cepeda sostuvo que existen razones de fondo para cuestionar la legitimidad política de De la Espriella, entre ellas su relación con Estados Unidos y lo que considera una incompatibilidad entre su condición de ciudadano de ese país y el deber de ejercer la Presidencia con lealtad exclusiva hacia Colombia.
A partir de esa posición, el senador afirmó que el nuevo presidente podría actuar en función de intereses extranjeros y lo calificó como un “agente al servicio de los intereses de Estados Unidos”.
Fuertes acusaciones contra el nuevo mandatario
Durante su intervención, Cepeda también insistió en graves acusaciones contra De la Espriella. Habló de supuestas cuentas pendientes del mandatario con la justicia estadounidense y lo vinculó, en sus afirmaciones, con Álex Saab, personas relacionadas con el narcotráfico y agencias de inteligencia de Estados Unidos.
El senador sostuvo además que el nuevo presidente podría ser objeto de presiones por parte del Gobierno estadounidense para permitir una mayor intervención extranjera en Colombia.
Se trata de señalamientos formulados por Cepeda en el marco de su oposición política y que no deben presentarse como hechos judicialmente comprobados.
La movilización, parte de la estrategia opositora
Pero uno de los mensajes centrales del pronunciamiento fue la ratificación del llamado a movilizarse.
Cepeda aseguró que su sector responderá de manera “pacífica y enérgica” ante cualquier decisión del Gobierno que considere contraria a la vida, los derechos fundamentales o las conquistas sociales alcanzadas durante la administración de Gustavo Petro.
“Primer acto que nosotros veamos que viola la vida y los derechos de la gente, vamos a responder pacífica y enérgicamente en todo el país”, afirmó.
La advertencia incluye la defensa de la reforma agraria. Cepeda aseguró que no permitirán que se reviertan las tierras entregadas o en proceso de entrega al campesinado y cuestionó las políticas económicas que, según su interpretación, pretende implementar el nuevo Gobierno.
También expresó preocupación por un eventual uso de estados de excepción y por posibles acciones contra sectores de la oposición y líderes sociales.
Una oposición que arranca con el mandato en disputa
El mensaje de Cepeda configura un escenario particular para el comienzo del nuevo periodo presidencial: el Gobierno inicia su mandato con una oposición que no cuestiona únicamente sus políticas, sino que pone en discusión su legitimidad política y anuncia movilización ciudadana como mecanismo de presión.
La estrategia opositora tendrá, por tanto, dos escenarios simultáneos: el institucional, a través del Congreso y el control político, y el social, mediante la convocatoria a movilizaciones.
La forma en que el Gobierno responda a estas primeras acciones y la capacidad de la oposición para convertir sus llamados en movilización efectiva serán algunos de los primeros indicadores del nivel de confrontación política que marcará los próximos meses.
Más que el anuncio de una oposición —algo que ya estaba previsto—, el pronunciamiento de este 7 de agosto marca el comienzo efectivo de esa oposición, con un mensaje que cuestiona la legitimidad del nuevo Gobierno y deja abierta la posibilidad de llevar el pulso político del Congreso a las calles.
