Valledupar pone la lupa sobre La Tramacúa tras llegada de 13 internos de alta peligrosidad

La llegada de 13 personas privadas de la libertad a la cárcel de máxima seguridad La Tramacúa, en Valledupar, motivó una revisión de las condiciones de seguridad del establecimiento por parte de la administración municipal.
Los internos fueron trasladados desde diferentes ciudades del país y llegaron al centro penitenciario el pasado 9 de agosto. Ante la inquietud generada entre habitantes de la capital del Cesar por el nivel de peligrosidad de algunos de los reclusos, el alcalde Ernesto Orozco Durán ordenó verificar las medidas de control implementadas dentro y en los alrededores del penal.
Durante la jornada, el mandatario sostuvo una reunión con el director de La Tramacúa, Carlos Molina Chaparro, en la que fueron revisadas las condiciones de permanencia de los nuevos internos, así como los mecanismos de vigilancia en patios y celdas.
Uno de los aspectos evaluados fue la instalación de inhibidores de señal, dispositivos destinados a impedir comunicaciones no autorizadas desde el interior de la prisión y a reducir riesgos relacionados con delitos como la extorsión.
“Estamos revisando cómo está funcionando el penal, especialmente después de la llegada de estas personas privadas de la libertad y el impacto que esto pueda generar en la comunidad”, señaló Orozco Durán, quien aseguró que la revisión permitió establecer un parte de tranquilidad frente a las medidas de seguridad.
Por su parte, el director del establecimiento penitenciario destacó el acompañamiento de las autoridades locales y aseguró que existe coordinación institucional para mantener los controles de seguridad.
En la inspección participaron además el secretario de Seguridad y Convivencia, Alcides Pareja, y el secretario de Gobierno de Valledupar, Félix Valera Ibáñez.
