Tras 20 años en Chicago, médica regresa a Valledupar con iniciativa para pacientes con diabetes

Luego de dos décadas de ejercicio profesional en Chicago, Estados Unidos, la médica Diana Barros-Wingert regresó a Valledupar con una iniciativa orientada a fortalecer la educación y el autocuidado de personas con diabetes, prediabetes y factores de riesgo cardiometabólico.
El regreso de la profesional coincide con uno de los principales desafíos que enfrenta el manejo de las enfermedades crónicas: lograr que los pacientes mantengan en su vida cotidiana las recomendaciones relacionadas con alimentación, actividad física, medicamentos y controles médicos.
En ese contexto, Barros-Wingert presentó un programa de educación terapéutica que plantea un acompañamiento de 12 semanas para los participantes. La propuesta busca complementar, y no sustituir, la atención que reciben los pacientes a través de los servicios de salud.
La médica, quien cuenta con formación como Educadora Certificada en Diabetes, ha desarrollado parte de su trayectoria en la atención de enfermedades crónicas, además de desempeñarse en áreas como cirugía, urgencias y consulta externa durante sus años de trabajo en Estados Unidos.
El paciente como parte activa del tratamiento
Uno de los ejes de la iniciativa es trasladar parte del manejo de la enfermedad al ámbito cotidiano del paciente. Para ello, el programa contempla sesiones individuales y grupales en las que se abordarán aspectos relacionados con alimentación, actividad física, medicamentos, automonitoreo y reconocimiento de señales de alarma.
La propuesta también incorpora herramientas de seguimiento para observar la evolución de los participantes. Entre los parámetros considerados están la hemoglobina glicosilada, glucemia en ayunas, peso, índice de masa corporal, circunferencia abdominal y presión arterial.
Además de los indicadores clínicos, se pretende identificar cambios en los conocimientos y hábitos de los pacientes, así como en su adherencia a las recomendaciones de tratamiento.
El acompañamiento tendrá una duración inicial de tres meses y podrá incorporar mecanismos de teleeducación para aquellos casos en los que las condiciones del paciente permitan realizar parte del seguimiento de manera remota.
Una propuesta que busca articularse con el sistema de salud
El programa está dirigido a personas diagnosticadas con diabetes tipo 1 o tipo 2, así como a pacientes con prediabetes y factores de riesgo cardiometabólico.
De acuerdo con su planteamiento, la iniciativa pretende convertirse también en una fuente de información para apoyar el seguimiento de los pacientes y la gestión del riesgo por parte de IPS y EPS. La intención es que los resultados obtenidos durante el proceso permitan identificar oportunidades de prevención y seguimiento.
Por ahora, la iniciativa se encuentra en una fase piloto. Entre sus objetivos está determinar si el acompañamiento educativo puede contribuir a mejorar los hábitos de autocuidado y algunos indicadores relacionados con el control metabólico de los participantes.
Para Barros-Wingert, el retorno a Valledupar representa además la oportunidad de trasladar a la ciudad parte de la experiencia acumulada durante sus años de ejercicio profesional en Chicago y enfocarla en la educación de pacientes con enfermedades crónicas.
Contacto: wingertdiana27@gmail.com | +1 708 237 8075
