Gobierno de De la Espriella pone fin a los diálogos de la ‘paz total’

El presidente Abelardo De la Espriella anunció este viernes el cierre de los procesos de diálogo y espacios sociojurídicos que habían sido heredados del gobierno de Gustavo Petro y que aún permanecían vigentes con grupos armados y estructuras criminales.
La decisión incluye mesas con el ELN, el Estado Mayor de los Bloques Magdalena Medio, el Frente Comuneros del Sur y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), además de espacios de conversación con organizaciones criminales de Medellín y el Valle de Aburrá, Quibdó y Buenaventura.
El mandatario calificó estos procesos como parte de una “falsa paz” y cuestionó el gasto de más de $7.000 millones durante los últimos cuatro años en honorarios de voceros, representantes y negociadores. Según el Gobierno, esta cifra no incluye otros costos relacionados con seguridad, viáticos y zonas de ubicación.
De la Espriella aseguró que, bajo su administración, los grupos criminales no tendrán estatus político ni impunidad y planteó como alternativa el sometimiento a la justicia para quienes quieran abandonar las armas. Quienes continúen con acciones violentas, advirtió, serán enfrentados por la Fuerza Pública.
Con esta decisión, el Gobierno marca un giro radical frente a la política de ‘paz total’ implementada durante la administración anterior y apuesta por una estrategia centrada en seguridad, autoridad, justicia y presión militar contra las estructuras que mantengan su actividad armada.
